Hey! I'm Antonella (Anto for short, Pitu for my family, Anti if you want me to be your forever fan). A 20-year-old gal who opted to globe-trot while being an au pair instead of the usual school – college – settle down routine that many go for. This is my space for thoughts, lessons (and recipes) learned, and my personal growth journey. Enjoy reading!

The beginning

Category:

By

/

3–4 minutes

read

Es tarde, en la noche de un 17 de abril de 2024. (MUY) tarde en la noche, estamos hablando de las 3 o 4 de la mañana. Y es la séptima noche en la cual no puedo concebir el sueño. Ni tampoco me siento cansada.

¿Me habré olvidado de como dormir? ¿O es así como funciona? ¿Te dan 20 años en los que te quedas dormida placidamente luego de 2 minutos de lectura y dormís profundamente toda la noche seguida, pero a partir de tu cumpleaños número 20 se te condena a una ansiedad e insomnio que no parece terminar jamás?

No, no podía ser. Tengo amigos y familiares mayores a 20 que duermen todas las noches. Pero entonces me di cuenta: no estoy bien.

Algo difícil de decir – de aceptar – en mi situación. Había vuelto hace un año de vivir en estados unidos y me inscribí a la universidad más cara de argentina. Me mudé a Rosario, estudie y aprobé el examen de ingreso para luego de dos meses de cursado, por fin hacerle caso a lo que mi cuerpo me ha estado diciendo desde hace mucho tiempo.
“¡ANDATE DE ACÁ!!!!!!! ¡No estamos bien!! ¡NO ME SIENTO CONTENTO!!! ¿Acaso no te acordás que solíamos ser una campanita, una tinkerbell versión humana quien nadie entendía dé a donde sale tanta alegría por el simple hecho de poder despertar cada día?” Ni hablar de los ataques de ansiedad, la falta de aire, de hambre, de apetito sexual, y contando…

En fin. Hoy día, 30 de abril de 2024, decidí por fin hacerme cargo de lo que me pasa, y cambiar, cambiar mi situación, buscar, explorar, viajar, hasta encontrar lo que o el lugar que mi cuerpito me pide. Que evidentemente no es Argentina, y no es 8 horas de sol, encerrada, estudiando contabilidad, administración, álgebra y programación.

Por ahora, este es el “plan” (si, entre comillas, porque si bien hice un esquema de viaje y exploración interior y mundial, me comprometo a, de ahora en más, no hacer nada que no tenga ganas de hacer, NADA que no disfrute plenamente, asi que si en algún momento del viaje decido cambiar de destino, o quedarme, o volver a casa, pues no quiero que nada me impida hacer lo que me plazca, mucho menos yo misma.
Cuestión, el plan es volver a mi tiempo como aupair, es decir mudarme a la casa de una familia y trabajar cuidando sus niños, comenzando en Roma, Italia, y siguiendo con este plan de vuelta al mundo. Además, encontré una universidad en la que puedo estudiar comunicación digital completamente online. Una carrera de la facultad de diseño llena de creatividad y arte.

Por primera vez en no sé cuantos meses, estoy emocionada. Emocionada por esta aventura, emocionada porque ahora tengo unos infinitos posibles problemas a resolver, y posibles errores a cometer, es decir, infinitas enseñanzas de vida.

¿Y que más lindo? ¿Me van a decir que vine al mundo a cumplir con un estereotipo? ¿A ir por la vida guiada por qué es más cómodo, en lugar de que es más emocionante? ¿A pasar los mejores años de mi vida en un habitáculo lleno de personas, las cuales no elegí como amigos, sino que me tocaron, y trabajar hasta la muerte viajando solo unos 10 a 15 días al año, y a la costa más cercana a tu ciudad? No gracias, no lo compro.
Perdón por la vulgaridad, pero con una de las mejores personas que conozco, mi hermana Ayelen, creamos una frase que la verdad que me gusta muchísimo

“Guíate por tu emoción, no por tu paja”

Ah y también tengo otra, esta la cree con otra persona extraordinaria, realmente parece venida de otro planeta, (o tal vez vive en su propia dimensión, distinta al resto de nosotros, ordinarios mortales) Mi amiga Valentina, ella dice:

“Hay que batir* , el que no bate, no aprende”

Suficiente para convencerme.

Querido mundo, allá voy 🙂

*Batir: es un verbo argentino, se usa para referenciar cuando alguien hace algo fuera de lugar, generalmente empleado en una pregunta.
Ejemplo: alguien dice algo descolocado, la otra persona le pregunta “Nada que ver. ¿Qué batís?”

Leave a comment